El Libro de los Salmos, Biblia en Audio Gratis, EN ESPAÑOL
Biblia King James Version
Salmos 71:
En ti, oh SEÑOR, he confiado; no me dejes nunca confundir.
Líbrame en tu justicia y hazme escapar; inclina a mí tu oído y sálvame.
Sé tú mi morada fuerte, a la cual recurriré continuamente; tú has dado mandamiento para salvarme; porque tú eres mi roca y mi fortaleza.
Dios mío, líbrame de la mano del impío, de la mano del inicuo y cruel.
Porque tú eres mi esperanza, oh Señor DIOS; tú eres mi confianza desde mi juventud.
Por ti fui retenido desde el vientre; tú eres el que me sacó de las entrañas de mi madre; mi alabanza será de continuo de ti.
Soy como una maravilla para muchos; pero tú eres mi refugio fuerte.
Sea llena mi boca de tu alabanza y de tu honra todo el día.
No me deseches en el tiempo de la vejez; no me desampares cuando me falten las fuerzas.
Porque mis enemigos hablan contra mí; y los que esperan mi alma consultan juntos,
Diciendo: Dios lo ha desamparado: persíguelo y tómalo; porque no hay quien lo libere.
Oh Dios, no te alejes de mí; Dios mío, apresúrate en mi ayuda.
Sean avergonzados y consumidos los adversarios de mi alma; sean cubiertos de oprobio y deshonra los que buscan mi mal.
Pero siempre esperaré y te alabaré cada vez más.
Mi boca publicará tu justicia y tu salvación todo el día; porque no sé su número.
Iré con la fuerza del Señor DIOS; haré mención de tu justicia, aun de la tuya única.
Oh Dios, me enseñaste desde mi juventud, y hasta ahora he contado tus maravillas.
Ahora también cuando sea viejo y canoso, oh Dios, no me desampares; hasta que haya mostrado tu fuerza a esta generación, y tu poder a todos los que han de venir.
Altísima es también tu justicia, oh Dios, que has hecho grandes cosas; ¡oh Dios, como tú!
Tú, que me has hecho ver grandes y dolorosas angustias, me darás vida de nuevo y me harás subir de las profundidades de la tierra.
Aumentarás mi grandeza y me consolarás por todos lados.
Yo también te alabaré con salterio, tu verdad, Dios mío; a ti cantaré con arpa, oh Santo de Israel.
Mis labios se alegrarán mucho cuando te cante; y mi alma, que redimiste.
También mi lengua hablará de tu justicia todo el día; porque son avergonzados, porque han sido avergonzados, los que buscan mi mal.